Gymkana Geolocalizada

Como sostener un móvil nuevo entre las manos, y quitarle lentamente el plástico que recubre su pantalla. Como oler un cómic recién traído de la tienda. Como encontrar unas monedas en ese abrigo que hacía tanto que no te ponías. Como saborear un jelly belly azul, y después otro. Como darte la mano en un día soleado. Y también como ese viento fresquito que te acaricia los mofletes cuando llega el otoño.

Así quería que fuera nuestra Gymkana Geolocalizada por el Campus de la UAM. Y no sé si lo conseguí, pero por lo menos lo intenté con todas mis ganas, y con todas las fuerzas de mi grupo.





:: Gymkana Geolocalizada :: Enanos vs Humanos :: from Marina Labrador on Vimeo. ::


Una idea fue la chispa que incendió la Plaza Mayor y nos llevó a convertirla en el mundo de los enanos. Un mundo en el que Walt Disney criogenizado había logrado dar vida a todos sus personajes, comenzando una guerra contra los humanos que duró un twit. ¿Queréis saber más?
"Todos los humanos fuimos aniquilados y los enanitos de Blanca Nieves se hicieron con el control mundial. Sólo un humano sobrevivió haciéndose pasar por enanito, es conocido como  “The King of the Dwarfs” y su lema es “candy is coming”. Vuestros nombres pasarán a la historia a partir de hoy, pues él os ha elegido para formar parte de la resistencia..."

Los enanos habían llegado al presente para defender su mundo del futuro. Los humanos, por su parte, se habían encontrado con la necesidad de defender el futuro desde su propio presente. Una aventura a lo largo del tiempo. Una lucha a contrarreloj. 

Decidimos convertir los Códigos QR en ventanas mágicas por las que asomarnos al mundo de los enanos, a nuestra realidad dentro de mil años. Con ellos los equipos descubrían que una oficina se puede transformar en un acuario gigante, que unos paneles solares pueden dar lugar a girasoles enormes, o que encontrar una playa paradisíaca en la UAM es totalmente posible. Imaginación al poder. Creatividad a tope.


    

Porque así es como funciona la mente de los niños, y así es como debería seguir funcionando la nuestra si queremos estar a la altura de esos pequeños genios. 

Las pruebas que debían ir superando estaban ocultas en setas dispersas por toda la Plaza Mayor. Wikitude habría sido de gran ayuda para encontrarlas si hubiera tenido una mayor precisión, pero hasta que así sea decidimos hacer un mapa delosdetodalavida para que los equipos pudieran encontrarlas. En concreto hicimos dos mapas: uno para humanos y otro para enanos. Cada uno de los mapas tenía marcadas setas en lugares diferentes, lo que implicaba que un equipo adelantaba a otro constantemente, lo que aumentaba su rivalidad en cada prueba.

Merecía la pena esa búsqueda de las setas, creedme, porque en todas ellas había grandes recompensas: chuches y más chuches o monedas de oro y chocolate. Ñam. Para obtenerlas debían superar una serie de pruebas... pero ¿qué pruebas? Antes de comenzar a proponer locuras, decidimos fijar un punto de partida clave: debían ser pruebas breves y todas ellas tendrían que aportar algo a los participantes. Esta gymkana, al fin y al cabo, debía ser un ensayo de lo que podríamos hacer con nuestros alumnos de Educación Infantil. Después de pensar un buen rato (y quien dice rato dice días) decidimos que una buena estrategia para plantear las pruebas sería trabajar en cada una de ellas una habilidad física o mental que todos debamos adquirir y trabajar a lo largo de nuestro desarrollo infantil. Por ello surgieron cuatro tipos de pruebas distintas:

     1. Resolver un acertijo (conocimientos sobre el mundo animal)
     2. Construir algo con un alambre peludo (motricidad fina)
     3. Recoger pequeños objetos del suelo o llevarlos con el pie hasta la seta (motricidad gruesa)
     4. Decidir si envenenar o no al otro equipo, en función de las expectativas (teoría de la mente)

Después de un camino lleno de todos nuestros retos y muchas risas (¿quién dijo que construir un gancho para osos de peluche era fácil?) humanos y enanos llegaron a la meta: el castillo del Rey Enano. Allí estábamos esperando las enanitas de ayuda, con nuestros gorros hechos de códigos sin descrifrar y con dos tazas en la mano: una con veneno y otra sin él. Los dos equipos escanearon el código final, y el Rey les dio las instrucciones...
"Con todas las gominolas que habéis reunido, sólo una última cosa tenéis que hacer... juntadlas en un plato de buen ver. Mas aún no ofrezcáis a los otros el delicioso manjar, pues ellos todo eso se comerán sin pensar. Una última decisión ante vosotros se cierne... ¿seréis quien firme la paz o quien la envenene?"

Lo que no sabían enanos ni humanos... es que ambos eran la resistencia. Los dos equipos tenían las mismas instrucciones desde el principio. Los dos pensaban que el Rey les había elegido a ellos para salvar su mundo. Los dos iban a luchar hasta el final por ser los vencedores. Los dos, como último recurso, utilizaron el veneno. Y por eso fue que los dos equipos... perdieron.

El final de nuestra gymkana nos dejó una moraleja que también viajará a través del tiempo: confía en ti y confía en los demás, incluso cuando no tengas motivos para ello, porque sólo así podemos ganar todos. 

Los equipos confiaron ciegamente en el Rey y eso les llevó a la aventura, a las pruebas, a desconfiar de los demás, fueran enanos o humanos, sin plantearse si era lo correcto. Los dos, sin embargo, luchaban por lo mismo: por un mundo que ya estaba en las manos del Rey, infiltrado o no, bueno o malo, humano o enano.

"¿A quién le debía lealtad?" aun después de terminar la gymkana esa era, sin duda, la pregunta que seguía rondando por las cabezas de ambos equipos mientras devoraban gominolas y oro envenenado con dos tazas de azúcar roja. 

Para mí ha sido una experiencia única. Crear un mundo de la nada, hacer sentir a mis compañeros que todo es posible. Y empezar a sentir yo misma que todo es posible, todo. Que si puedes soñarlo puedes hacerlo, porque hoy la tecnología nos tiende la mano para que demos el salto al vacío y lo llenemos de historias que contar a los más pequeños. Todo el esfuerzo ha merecido la pena, todas las horas peleandome con los POI de Google Maps para que quedaran bonitos, todos los retoques de Photoshop, todas las carreras tras los puntos inalcanzables de Wikitude... Todo eso, y más. Todo ha merecido la pena, aunque el tiempo pase rápido y las tazas con azúcar blanco hayan vuelto a mi casa llenas.

Gracias a todos los que lo habéis hecho posible. 
¡Larga vida a las sonrisas!



           


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1 comentario:

Anónimo dijo...

Está francamente bien. No te llevas el 10 por que no has profundizado en cómo emplearás esta tecnología en tu futuro docente pero esta casi perfecto. Genial el video y los códigos. Sigue así !!!